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Durante una visita reciente a la sede de OMEGA en Biel (Suiza), Barry Keoghan pudo conocer de primera mano el innovador proceso de manufactura de relojes de la firma para comprender no solo los cuidados mecanismos que intervienen, sino también la atención a la estética que hace que los relojes OMEGA sean únicos e icónicos. Raynald Aeschlimann, Presidente y CEO de OMEGA, estuvo allí para guiar personalmente el recorrido del actor y alabó lo mucho que aprecia Barry la meticulosidad y la excelencia, dos cualidades que se identifican con la filosofía de la firma.
“Sabemos que es un maestro del detalle y del impacto, y que entiende la dedicación que exige la excelencia”.
Mientras recorría las instalaciones de última generación, Barry destacó la tecnología y el diseño y afirmó: “Soy un gran fan del estilo OMEGA, pero no podía imaginar la enorme dimensión de su producción de relojes. La innovación es bastante sorprendente”. Después, paseó por el Museo OMEGA, donde descubrió el legado de cronometraje olímpico, exploración espacial y buceo a grandes profundidades de la firma, así como su conexión duradera con James Bond. En definitiva, una introducción perfecta a la emblemática tradición que convierte los relojes OMEGA en algo muy especial.
“OMEGA atesora un sinfín de historias increíbles que hacen que sea aún más emocionante llevar puestos los relojes”.
Barry Keoghan es muy conocido por su expresivo estilo fuera de la pantalla, que ha incorporado diferentes relojes OMEGA durante los últimos años. Esta visita pone de relieve su vínculo con la firma y el enorme aprecio que siente por los modelos con los que viste su muñeca.
Con motivo de la visita, Barry Keoghan lució un Seamaster Diver 300M en Oro Bronce con bisel burdeos, una de las creaciones más recientes de la característica colección Seamaster de la firma.